Sin ir más lejos, en mis últimas semanas engañé y acusé, a un hombre muy cercano y a un hombre muy lejano, respectivamente.
Ninguno de los dos jamás se hubiera enterado de mis acciones … pero a ambos les dije la verdad, bajo pena que no me perdone uno y me ridicularice el otro
Pues me he dado cuenta que los errores no puedo corregirlos pero sí mi actitud frente a ellos.
