La relativez del tiempo

Cómo medir el tiempo? Muchas veces el tiempo no pasa pero las horas del reloj si, y otras veces anda volando pero las cosas que haces o experimentas son tantas que parece una eternidad la que pasó.
Es que el tiempo es relativo… y los relojes miden la organización de nuestras vidas, pero no pueden medir el tiempo.
Por eso hay personas a las que se necesitan minutos para conocerlas, y a otras en toda la vida no se las conoce… porque hay tiempos de calidad, y hay tiempos de pasar el reloj y nada más.
Cada día soy más selectiva con mi tiempo… no lo gasto, no lo desgasto, lo valoro, lo cuido, soy consciente de él.
Cada día disfruto más tiempo a solas, tiempos con Migo, y cada día  le regalo mi tiempo, que es nada más y nada menos que mi vida, a personas que conscientemente me regalan el suyo y con quienes disfruto estar sin sentir que estoy perdiendo mi tiempo.
He aprendido a decir que no, a no gastar vida con quienes solo desean completar agendas… a irme si no deseo quedarme, a valorar mis horas de sueño para poder descansar y estar presente.
He aprendido a organizar mi tiempo y a gozarlo.
Y miro a mis hijas y veo el paso de la vida, y veo a mis padres y tomo conciencia de la finitud, y me miro al espejo y lejos de asustarme por mis arrugas las veo con amor, porque cada arruga simboliza un llanto de crecimiento o una carcajada de alegría que han pasado tiempo atrás.
La exquisitez de mi tiempo … eso he aprendido a querer, y con ello a valorar lo importante, la esencia… lo que perdura, lo intangible, lo verdadero… ese instante que se fue y solo lo atesora mi conciencia.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Lo inexistente



Y de repente te topas con alguien que no tiene nada que ver con quien pensaste que era…
Y se te derrumba todo lo que creías, y se te quiebra todo lo que sentías como verdadero…
Y  te juzgas tonta porque partías de ideas y presunciones que te das cuenta que no se basaban en nada más que en lo que suponías o presumías, o creías que intuías… pero que la realidad, la mismísima realidad, te está mostrando algo totalmente diferente.
Y te vienen ganas de salir corriendo… y casi que lo haces … y te olvidas de lo que nunca dejas …
Habías ido a decir algo que no dijiste, te encontraste en una situación que no imaginaste, escuchaste lo que ni remotamente supusiste, y tuviste que salir volando cuando no sabías volar…
Aún así, te alivia tener la seguridad de que hiciste las cosas lo mejor que pudiste… creyendo y confiando, como sabes hacer para todo y con todos… y eso está bien… creer y confiar… ya si los demás son humo… no es tu problema, más allá del dolor que te cauce descubrirlo.
Ya no tiene sentido lo que fuiste  a decir… solo quedó la nada y la certeza de que no sabes quién era la persona que te cruzaste… porque simple y sencillamente “no la conociste”.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario