
Vengo al banco …. miro al horizonte y se me caen las lágrimas
Me pregunto qué hubiera sido de mi vida si me hubiera quedado aquí… y también me pregunto si pudiera regresar a vivir aquí.
Aquí, donde para mi el tiempo se detuvo, y me siento tan incomprensiblemente bien, tan bien.
Pienso la de veces que mirando desde otra perspectiva una vista similar tomé como castigo el haberme venido a vivir a esta parte del mundo, para luego de una manera asombrosa sentir que era mi lugar en el mundo.
Faltan horas para que me vaya… y no tengo ganas, por mas que me esperan afectos, y mi actual vida me depara en otro lugar.
Me siento tan bien aquí, tan a gusto se siente mi cuerpo …
…
Uno es cada lugarcito y cada persona que nos han querido o acogido.
Esas personas o lugares además de querernos y recibirnos nos dejan huellas grandes e imborrables que se siguen sintiendo en el presente, como si el tiempo no transcurriera, y como si los mismos los tuviéramos dentro o nosotros estuviéramos dentro de ellos.
Hoy mirar esta vista desde este banco alivia y duele.