
A veces tomamos decisiones tan tontas… realmente tan tontas
Y fue así que sin necesidad de que un problema de salud me lo determinara, sin que tuviera un abuso del su consumo, y con un insignificante habito que tenia de tomarlo al desayuno…. que nuevamente me propuse dejar el café hace unos meses atrás.
Para colmo, el café que siempre he tomado es sin glasear al tostar, y sin azúcar añadida porque me gusta amargo, por ende se podría decir que con todas las propiedades que proporciona su consumo, hasta me privé de sus beneficios en mi organismo
Lo más absurdo de todo es que siempre he adorado desayunar, y ante esta auto-limitación me he privado de un verdadero placer en mi vida pues el momento del desayuno es para mí algo así como un ritual sagrado.
Si fue por fuerza de voluntad la gané, pero si es por coherencia la perdí, así como el sentido común.
Este sábado me levanté, me dirigí a la cafetera, puse café… lo esperé, lo olí, y me senté mirando el jardín, casi que conversando con él y pidiéndole disculpas por el vinculo que nos privamos de tener estos meses pasados.
quiza necesitabas ese proceso de reflexión, para valorar y volver a lo que te hace bien
si…