
Hace un tiempo ya, que siento y experimento mi profunda necesidad de nutrirme del silencio y la soledad.
El silencio me resulta como un instrumento para ahondar en mis profundidades, y la soledad la mejor manera de poder dialogar conmigo misma y reconocerme en el lugar que ocupo en el Planeta.
Hace un tiempo ya, que siento y experimento mi profunda necesidad de ser libre, y eso me lleva a no tener ataduras más allá de las completamente necesarias en atención a que soy madre y a que necesito pagar cuentas a fin de mes.
La libertad simboliza mi motor de vida, y a la vez es mi base y mi fin, por eso no concibo me etiqueten/ encajonen en ningún sitio que limite mis pensamientos, opiniones y acciones.
El precio del silencio, la soledad y la libertad lo pago con gusto, salvo en algunas excepciones de momentos cuando me pierdo respecto a quien soy.