Podas

Hace 15 años me habían hecho un corte de pelo absolutamente transformador.

Y como andaba con ganas de generar un “movimiento”, y aterrizaría en el lugar donde aquella vez me cortaron el pelo, pensé en hacerme algo similar, y le pedí a una amiga que me ayude con la coordinación como tiempos atrás.

Ya yendo le digo que no creo que había recorrido tanta distancia, ni pasado por esos sitios para llegar a la peluquería, que la recordaba en un lugar céntrico donde había ido en bicicleta desde mi casa (imposible de olvidar porque me la robaron allí, pues al salir ya no estaba), pero mi amiga me responde que seguro ando desorientada.

Al llegar y encontrarme con la peluquera tampoco siento que la haya visto jamás… pero como ando mal dormida, y pasaron muchos años ya.

Le muestro las fotos de como deseo quedar, de como ella (supuestamente) me dejo en su momento.

Y me dice «Tu ya no eres la misma mujer, ni tu pelo ni tu color ni tu cara, ni tu edad … voy a adecuarte al hoy.”

No me convence mucho su respuesta, ni su actitud, ni como agarra las tijeras, pero ya estoy allí.

Salgo de la peluquería desilusionada, con un corte que no me gusta nada, y simplon… pero no digo mucho para no ofender a mi amiga que me acompaño tan lejos.

También me quedo analizando lo que comento la peluquera… yo sí soy la misma, mi pelo es igual de rebelde y de textura, la forma de mi cabeza no cambio … y si bien es verdad que tengo canas y arrugas, que va, esos son los años vividos… pero soy la misma mujer.

Al día siguiente me miro al espejo y me siento tan fea, que al bajar a desayunar le pido a la cocinera de la residencia unas tijeras… y así empiezo.

A los cinco días otro retoque, y a la semana ya me compré unas tijeras apropiadas, y seguí, y seguí cortándome el pelo todos los días.

Hasta que a las tres semanas volví a donde vivo, para ir a la peluquera de siempre, mostrarle una foto y preguntarle si podía hacerme ese corte … y me dejo tal cual deseaba.

Fue curioso que tras decenas de miles de kilómetros y decenas de cortes en el medio, fue la peluquera del barrio quien logro lo que busque lejos.

No puedo decir que aún me siento yo mirándome al espejo … como tampoco me sentía al principio hace quince años atrás…. pues mi pelo largo al viento ha formado parte de mi imagen muchos años … … pero este cambio es el resultado de lo que busque.

Cuando me preguntan la causa, lo simplifico en lo evidente, pero para adentro pienso:

Soy un árbol que necesitaba ser podado, dejar las ramas gastadas atrás para que el tronco se centre en lo nuevo, lo que vendrá, regenerándose desde lo esencial y sin perder ya savia (energía) en lo que fue.

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About dibujandoconelalma

Este es mi espacio, no obligo a nadie a que me lea, simplemente soy una buscadora, y en esa búsqueda continua tengo necesidad de escribir y compartir mis experiencias e inquietudes con quien las quiera leer, apreciar y disfrutar.
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