
Elegimos todo el tiempo cosas, acciones, personas….
Vamos de prisa pensando que el reloj del día se termina en las pequeñas decisiones y elecciones banales … y caemos en la desdicha de que solemos no darle a lo importante el tiempo de lo importante
Pero la vida que es una contadora perfecta, llega un día y nos pone sobre la mesa el precio de lo que hemos no ido eligiendo con el tiempo.
Ese precio muchas veces es un intangible, algo externo que nos asombra y nos toma por sorpresa, porque en cierta manera ha sido parte importante de nuestra razón de vivir y lo hemos postergado bajo un costo que se vuelve impagable… la vida.