
Tenía una ilusión tremenda… como hace tiempo no sentía.
Me palpitaba el corazón fuerte.
Me había despertado un par de veces en la noche deseando amaneciera pronto, y al levantarme en la mañana había hecho todo de una forma tal que disfruté cada instante, porque era consciente que esos instantes eran de preparación, en el tiempo que me restaba para encontrarme con él.
Momentos de pura alegría, con todo concretado, todo preparado …
Pero de repente, surge un imprevisto que todo lo cambia, sobre el cual no puedo hacer nada.
Se me achicó el corazón, y recordé algo que me acompaña desde hace décadas, y que no se cómo hacer para que quede atrás como una prueba superada y pasada.