El café

A veces tomamos decisiones tan tontas… realmente tan tontas

Y fue así que sin necesidad de que un problema de salud me lo determinara, sin que tuviera un abuso del su consumo, y con un insignificante habito que tenia de tomarlo al desayuno…. que nuevamente me propuse dejar el café hace unos meses atrás.

Para colmo, el café que siempre he tomado es sin glasear al tostar, y sin azúcar añadida porque me gusta amargo, por ende se podría decir que con todas las propiedades que proporciona su consumo, hasta me privé de sus beneficios en mi organismo

Lo más absurdo de todo es que siempre he adorado desayunar, y ante esta auto-limitación me he privado de un verdadero placer en mi vida pues el momento del desayuno es para mí algo así como un ritual sagrado.

Si fue por fuerza de voluntad la gané, pero si es por coherencia la perdí, así como el sentido común.

Este sábado me levanté, me dirigí a la cafetera, puse café… lo esperé, lo olí, y me senté mirando el jardín, casi que conversando con él y pidiéndole disculpas por el vinculo que nos privamos de tener estos meses pasados.

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Don Francisco

Mucho tiempo pensé en cómo sería el compartir momentos con él.

Cómo sería su voz, su manera de moverse, su olor, el qué me generaría estar cerca de él.

Lo conocía tanto a través de la distancia … pero también hace tanto tiempo ya, y yo que soy tan distraída había olvidado muchísimo lo que nos habíamos contado.

Y llegó el momento… y la verdad no sabía ni cómo saludarlo… pero una vez que lo vi sentí que lo conocía desde siempre, y que se movía como recordaba cuando lo veía pasear a su perro cerca de casa.

Incluso además de quedar me lo crucé tres veces en la calle … una de ellas hasta me escondí de vergüenza, y a la vez también sentí todo el tiempo como que él estaba cerca, mas allá de que era nuevamente mi vecino.

Me quedé con ganas de que nos diéramos un abrazo, de recibir uno suyo … de hecho la primera vez que lo vi esta vez, esa noche soñé que él me daba un gran abrazo; pensar que la última vez que estuve en el pueblo “casualmente” también soñé con él.

Le había pedido que no se moviera para encontrármelo, pero me olvidé de que uno tiene que ser muy puntilloso a la hora de pedir, y en los hechos algunos días no se pudo mover porque lo operaron.

Tenemos vidas diferentes, historias diferentes, e incluso presentes diferentes… pero coincidimos en algo que es lindo, que no puedo encasillar en ningún sitio, y que es totalmente real.

Tal vez (también) me quedé con ganas de que me diera un beso … aún sabiendo que eso podría haber condicionado otras cosas, pero tampoco sucedió.

Cómo besará, cómo será química y mágicamente un beso nuestro?

Qué me quiso mostrar el universo con todo esto no lo sé.

Sí sé que nos quedo un banco en co-propiedad, y que una piedra, de esas que se cruzan en mi camino y debo levantar, lo acompaña de parte mía.

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