Me subí a un tren

Decidí subirme a un tren que no tenía previsto pasara por mi camino…

Un tren que no estaba en mis planes y mucho menos en mis ideales, en un momento que había decidido no moverme a ningún sitio…

Mi vida planificada, como siempre… pero la verdadera vida siempre deja en evidencia que las planificaciones solo sirven par el trabajo, y aun así no tanto.

Resulta que había soñado meses atrás, una noche de verano que desperté sin dar crédito de lo real de lo que soñé… concluyendo que deseaba en mi vida un cambio drástico, maestros diferentes, y sobre todo, muy especialmente, aventura hacia lo que dejé en el camino por seguir a mis pares, y a mí.

En mi sueño, me había cruzado con un conferencista muy alto, al cual no le había escuchado exponer por estar distrída, pero sí sus murmullos habían llegado a mis oídos.

En mi sueño, mis dedos se cruzaban con sus manos, como enredándose, pero yo los desataba y seguía mi camino… soy tan tenaz ante mis objetivos.

En mi sueño, me estaba por embarcar en algo que era mi destino seguir… y en el último momento viraba, y me iba hacia lo desconocido.

Tras mi sueño… tuve una ilusión tremenda de cambiar mi rumbo.

Y sí… ante todo eso… al cruzarse un tren que me recordó mi sueño… cómo no iba a subir?

Lo curioso fue que el inspector me bajara en la primera parada…

Y ahora me encuentro tratando de descifrar el significado del sueño…

Será acaso que mi vida esté destinada a no subir a trenes que llevan a estaciones concretas … sino a altos vuelos sin destinos específicos… pero necesitaba que el Universo me lo reafirmara ¿?

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Te admiré tanto…

Era como si todo lo que consideraba que debía llevar consigo un ser humano valioso en experiencia y conocimiento lo tuvieras tu.

Y no era que desearas salvar al Mundo sino que lo salvabas en todo lo que se te cruzaba.

Y no era que aceptabas absurdas formas, sino que las rompías.

Te admiré tanto…

Deseé abrirte las puertas de las personas que pudieran darte una mano en tu camino, y estuve convencida que lo tuyo era obra divina.

Te perdoné cada detalle que no estuvo a la altura de las circunstancias para conmigo, porque sentí en todo momento que tu vida tenía un plan tan grande que la pequeñez se te podía pasar por alto.

Me olvidé en el medio de algo… me olvidé de lo que valía yo…. acepté cada agravio (activo o pasivo) que me propagaste porque eras tan glorioso que de un manera muy absurda sentí que no era digna.

No hice las cosas bien, jamás debí magnificarte… y viéndolo en perspectiva, tu inteligencia cerebral es brillante, tu empatía con los vulnerables sublime, pero tu inteligencia emocional es escasa, y podes generar destrozos en pequeñas escalas.

Quedé como un territorio que lo alcanzó un misil de guerra…

No obstante, sé que mis tierras se regenerarán, lo sé, pero para ello necesitarán tiempo.

No te guardo rencor, no te guardo fastidio, no te deseo nada malo, más bien te mando luz y en cierta manera me das pena … pero tu vida es tu vida, y la mía es mía.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario