Justo ahora

Escuchaba atenta lo que me decía… por mas barullo había en el lugar

Mi intuición me había dado a entender que era algo sentimental y no laboral lo que le pasaba…

Y cuando me lo dijo, adentro mío me entristecí… pero debo reconocer que egoístamente primero por mi…

Era tan fuera de tiempo lo que escuchaba… digamos más de diez años después… pero a la vez… tan comprensible.

Luego si… también me entristecí por ellos, por todos ellos…

Esa noche, y la mañana siguiente, no pude parar de pensar lo que hubiera significado esa noticia década atrás…

Es innegable que todo tiene su tiempo, por más que los sentimientos permanezcan, pues los mismos no quedan estáticos sino que van mutando, al igual que las circunstancias, las realidades, lo sueños… la vida misma.

Las oportunidades son únicas, las heridas cicatrizan, y los sentimientos se transforman…

Por ello, a no perder las oportunidades, vivir los sentimientos de la forma en que se despliegan, y saber que cualquier dolor fortalece si no nos mata.

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La relativez del tiempo

Cómo medir el tiempo? Muchas veces el tiempo no pasa pero las horas del reloj si, y otras veces anda volando pero las cosas que haces o experimentas son tantas que parece una eternidad la que pasó.
Es que el tiempo es relativo… y los relojes miden la organización de nuestras vidas, pero no pueden medir el tiempo.
Por eso hay personas a las que se necesitan minutos para conocerlas, y a otras en toda la vida no se las conoce… porque hay tiempos de calidad, y hay tiempos de pasar el reloj y nada más.
Cada día soy más selectiva con mi tiempo… no lo gasto, no lo desgasto, lo valoro, lo cuido, soy consciente de él.
Cada día disfruto más tiempo a solas, tiempos con Migo, y cada día  le regalo mi tiempo, que es nada más y nada menos que mi vida, a personas que conscientemente me regalan el suyo y con quienes disfruto estar sin sentir que estoy perdiendo mi tiempo.
He aprendido a decir que no, a no gastar vida con quienes solo desean completar agendas… a irme si no deseo quedarme, a valorar mis horas de sueño para poder descansar y estar presente.
He aprendido a organizar mi tiempo y a gozarlo.
Y miro a mis hijas y veo el paso de la vida, y veo a mis padres y tomo conciencia de la finitud, y me miro al espejo y lejos de asustarme por mis arrugas las veo con amor, porque cada arruga simboliza un llanto de crecimiento o una carcajada de alegría que han pasado tiempo atrás.
La exquisitez de mi tiempo … eso he aprendido a querer, y con ello a valorar lo importante, la esencia… lo que perdura, lo intangible, lo verdadero… ese instante que se fue y solo lo atesora mi conciencia.
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