Mi pie izquierdo

Hacía muchos años que no paraba literalmente mi vida laboral, pues eso de ser emprendedora hace que uno ande pendiente de todo y siempre.

Pero las circunstancias lo ameritaron … y por suerte eso de “darle a lo importante el tiempo de lo importante” lo he venido asimilando a rajatabla.

Pasé días de mucho disfrute, mucha caminata, mucha conversación, muchos reencuentros y también muchos nuevos encuentros …

Los últimos días, por lo que sabía que dejaría atrás, me absorbió una continua reflexión…. preguntándome si estaría en mi destino regresar a determinado sitio a vivir.

Al volver a casa se me habían amontonado cosas varias y en todo sentido … pero el Universo que es sabio quiso que regresara a paso lento y no me zambullera en las tareas cotidianas del trabajo y del hogar como autómata … y fue así como sin causa concreta, sino difusa, se inmovilizó mi pie izquierdo … y hasta de pantuflas debí de andar por el dolor que tenía al apoyarlo y lo inflamado que estaba, y hasta a emergencias debí acudir para que me aliviaran un día mi pesar.

Digamos que debí (nuevamente) parar mis movimientos habituales … pero esta vez para vivir reencuentros conmigo misma y con quien soy, en mis roles de Madre, Mujer y Emprendedora.

No soy la misma en todos estos años que han pasado, y me animo a decir que tampoco seré la misma de los años que vendrán.

Gracias pie izquierdo

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Mi Pueblo

Vengo al banco …. miro al horizonte y se me caen las lágrimas

Me pregunto qué hubiera sido de mi vida si me hubiera quedado aquí… y también me pregunto si pudiera regresar a vivir aquí.

Aquí, donde para mi el tiempo se detuvo, y me siento tan incomprensiblemente bien, tan bien.

Pienso la de veces que mirando desde otra perspectiva una vista similar tomé como castigo el haberme venido a vivir a esta parte del mundo, para luego de una manera asombrosa sentir que era mi lugar en el mundo.

Faltan horas para que me vaya… y no tengo ganas, por mas que me esperan afectos, y mi actual vida me depara en otro lugar.

Me siento tan bien aquí, tan a gusto se siente mi cuerpo …

Uno es cada lugarcito y cada persona que nos han querido o acogido.

Esas personas o lugares además de querernos y recibirnos nos dejan huellas grandes e imborrables que se siguen sintiendo en el presente, como si el tiempo no transcurriera, y como si los mismos los tuviéramos dentro o nosotros estuviéramos dentro de ellos.

Hoy mirar esta vista desde este banco alivia y duele.

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