Quemarse


Por un momento sentí que armé un mundo de algo sin fundamento, que era mi experiencia la que lo teñía todo… justifiqué lo que no se puede justificar…
Esa sutil frontera entre tolerar o perder la dignidad!

Y mientras esperaba lo que no entiendo por qué esperé… agarré un leño de la estufa, y sin darme cuenta coloqué la mano en otro… y me empezó a doler y doler, quemar y quemar en su parte expuesta, en la que apoyé a lo que pensé estaba sin calor pero me achicharró más que una brasa ….
Y puse la mano en agua fría, pero nada… y le puse crema, pero nada…
Y me di cuenta que ya no era que estuviera pensando que me podía lastimar, sino que me estaba lastimando, que me dolía mismo, y que ni el agua ni la crema lo iban  a parar…  a lo sumo lo podrían aliviar… la única manera (obviamente) fue primero sacar la mano del fuego, y ahora esperar que el tiempo cure la quemadura.
Publicado en Sin categoría | Deja un comentario

Mudarse

Hay procesos que producen que las circunstancias cambien radicalmente en uno, y de forma muchas veces revolucionaria generan que nos permitamos desapegarnos de todo aquello que debemos dejar atrás, pero que por una razón u otra nos cuesta y no lo hacemos.

Me viene a la mente lo que supone mudarse de casa, de barrio, de país… o dejar un empleo (lo que podría denominarse una mudanza laboral)…  ocasionando tanta ilusión como pereza, tanto miedo como valor… y la posibilidad de poner en conciencia todo aquello que nos escolta, ya sea para agradecerlo dejándolo atrás, o para enfatizar su compañía mirando para adelante.

Hay procesos que permiten cerrar compuertas para abrir otras, como para que de una manera tangible podamos separar capítulos de nuestras vidas y obtengamos ordenes existenciales.

Publicado en Sin categoría | Deja un comentario